Todo cuanto encontréis aquí escrito - salvo lo especificado - son retazos de mi caótica mente, fragmentos de vidas pasadas, de mi presente, o del presente de algún alma errante imaginado.

Así mismo, las imágenes que son publicadas junto a los textos, también son de mi cosecha, excepto algunas al comienzo del blog. Suelo dejar una pequeña referencia debajo de las mismas.

Por favor, no toméis nada prestado sin avisar. Gracias. Puedes contactar conmigo a través del correo electrónico: nodisparenalapianista@gmail.com

Un saludo, y ¡gracias por vuestra visita y comentarios!



Arpegios

miércoles, 18 de abril de 2018

Circe


Necesitaba bailar, gritar, drogarse, leer bajo el sol, sentir la brisa en su piel, sonreír, besar y que le besen, abrazar y que le abracen, dejar de sentir miedo, abrirse en canal, ponerse vestidos de colores, susurrar, erizar miradas, tener ganas, que le tengan ganas, correr, correrse, explotar, desgarrarse, vibrar, saberse valiente, dulce, guerrera, radiante, sensual, atrevida y llena de vida. 

domingo, 1 de abril de 2018

Back to black

Había vuelto. De pronto, todos los recuerdos de aquella taberna volvieron a mi mente: las conversaciones con desconocidos, el humo, el silencio, el ruido, la música, la voz ronca del camarero, el deseo cómplice mezclado con alcohol y sonrisas, las madrugadas de versos y caricias...

Vacilé unos instantes, todo se antojaba extraño de repente. Habían pasado más de tres años desde entonces. Literalmente había huido de la ciudad, había escapado de aquel lugar que era como mi segunda casa y ni siquiera me había despedido. 

Me armé de valor y crucé la puerta. Todo parecía estar en su sitio. Las mesas y sillas de madera dispersadas a lo largo de todo el local, la pared llena de post-its con letras de canciones y dedicatorias, la luz rojiza y tenue envolviendo cada rincón, ceniceros rebosantes de humo y recuerdos y, por supuesto, aquella rosa negra que daba nombre al local, colocada en una pequeña urna de cristal encima del piano de pared.

Casi podía imaginarme allí, volcando mis miedos sobre la barra del bar, ahogando las penas en ginebra y huyendo de cualquier atisbo de realidad. Era fácil ser otra persona, era fácil ponerse la venda en los ojos y hacer como que todo estaba bien. Esbocé una sonrisa amarga. 

Entonces, alguien preguntó por mi nombre a mis espaldas. Estaba casi segura de quién se trataba, pues aquel deje del sur tan característico me había fascinado desde el primer momento. Me giré con lentitud y allí estaba aquel chico con la guitarra colgada al hombro, de tez morena, barba desaliñada y sonrisa pícara. 


- ¿Has vuelto para que te siga llenando la vida de canciones?

jueves, 8 de marzo de 2018

Cumpleblog: 9 años

Al comienzo de este año decidí hacerme un propósito importante, un pacto que me obligase a continuar siempre hacia adelante, a pesar de las dificultades, a pesar del miedo, dolor, incertidumbre, vacío o desidia... Esa promesa es: permanecer.

Sé que este año, así como los anteriores, ha ido decayendo mi presencia por este espacio. A veces nada me parece lo suficientemente bueno como para publicarlo aquí, otras veces no sé como expresarlo, otras ni siquiera tengo tiempo o inspiración. Y me da rabia. No quiero abandonar. Tampoco quiero perderme otros rincones de luz que aún resplandecen, muy a duras penas también, pero siempre llenos de magia y fuerza.

Por eso hoy, el día en el que este blog cumple 9 años, extiendo mi promesa a seguir, a persistir, a resistir, a quedarme... A seguir habitando letras, frases, textos, sueños y pensamientos. 

Muchas gracias por estar conmigo todos estos años. 

Espero vernos permanecer por muchos años más. 


miércoles, 7 de febrero de 2018

Eres

Eres papel y vino, 
un otoño a medio hacer, 
besos en los bolsillos. 

Eres luz en el camino, 
una ventana abierta, 
sueños de niño. 

Eres remanso de paz, 
cálido refugio, 
un punto y seguido.

Eres boceto y pintura, 
un suspiro camuflado,
música y latidos.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Piezas

Creo que nunca antes había abordado un fin de año con tantos sentimientos encontrados. 

En 2017 me he perdido, me he dejado perder, me he caído y he reabierto heridas que nunca habían terminado de cicatrizar. He sentido angustia, me he abierto en canal y me he desbordado; he mirado largamente dentro del abismo y éste me ha devuelto la mirada. El miedo me ha paralizado en más de una ocasión y he sentido que la realidad me hundía contra el pasado, sin hallar el camino hacia el futuro.

Pero también he plantado cara, he disparado a bocajarro entre todas esos capítulos que seguían abiertos y he mimado y abrazado a la niña que aún habita en mi, dándole la mano y diciéndole que todo va a estar bien, que es fuerte y que estaremos juntas pase lo que pase. Y además he viajado, he recuperado e incluso he sumado confianza con aquellas personas que siempre han estado ahí, he leído, he visto películas pendientes, y aunque he dejado de lado algunos proyectos, he comenzado otros nuevos que llenan enormemente mi voluntad de seguir creciendo tanto personal como laboralmente.

Aún queda mucho trabajo por hacer, pero estoy segura de que poco a poco iré consiguiendo que todas las piezas encajen en su sitio.

¿Mi propósito para 2018? Permanecer.

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Muchas gracias por estar, por comentar, por escribir, por compartir y por soñar. 

¡Feliz 2018! 

Un abrazo, ¡nos leemos!

martes, 12 de diciembre de 2017

Última carta

(Hojas de colores - Fotografía realizada por nodisparenalapianista)

Volví a esa ciudad eterna llena de recuerdos: tuya y un poco mía también. Caminé entre ellos bajo la fría lluvia. Me imaginé esperando a que aparecieses tras la esquina, o recorriendo las calles huyendo del bullicio de la gente. Encontré aquellos bancos de piedra situados en el mirador, donde se podían contemplar tejados sobre los que bailar, o el puente de piedra. Visité aquel parque franqueado por árboles y farolas de colores, y también aquel señor de bronce con las gafas torcidas. 

Volví esperando encontrarme, esperando verme, esperando vernos. Una parte de mi lo deseaba. Pensaba que aquella ciudad aún albergaba inmutables aquellos sentimientos con los que surqué contra viento y marea, hasta naufragar. 

Y lo cierto es que ya no quedaba nada, ya no quedaba nadie. La otra parte de mi, recorría la ciudad con ojos nuevos, con una media sonrisa de complicidad, cantando en voz alta, sintiendo que los últimos lastres se habían hundido en alta mar, con un beso en los labios despidiéndome de aquella ciudad, ahora tan semejante a tantas otras, quemando las últimas páginas de aquel capítulo inacabado, cerrando el círculo, batiendo las alas, remontando el vuelo.

domingo, 29 de octubre de 2017

Bluebird

Quizá esté cansada de estar rota, de ser cicatriz, de rascar en la herida para sentir algo, sentir dolor, sentir que alguna vez estuvo viva más allá de esta anestesia sentimental, de este mutismo selectivo, de este miedo atroz que le paraliza y le consume. 

Quizá esté cansada de cerrar los ojos, de apartar la vista, de enmudecer ante esa rabia sorda que inunda su piel, de ser invisible, de perderse entre el abismo de los lastres que lleva consigo desde que tiene uso de razón. 

Quizá esté cansada de seguir naufragando en los mismos mares donde una vez abrió sus velas. Quizá sea hora de asumir la derrota, de dejar ir los últimos recuerdos que permanecen anclados a proa y volver a surcar, intrépida, inagotable, escandalosa y radiante, cada horizonte.